El Fary, que podríamos decir de ese personaje
que no sepáis, bueno como os podéis haber dado
cuenta este pedazo de club está creado para rendir
culto a ese personaje español, a ese monstruo
de la canción, a ese artista, a ese singular personaje
que nunca sale de tono, que nunca lo veréis en
las revistas del corazón, que dedica mas tiempo
a sus fans y a crear música que a chorradas del
corazón, si señor. Ese es nuestro Fary.
El Fary fue un niño de la posguerra que
pasó hambre. Era el quinto de seis hermanos de una familia humilde asentada en
el madrileño barrio de Las Ventas, donde nació. Según ha contado el mismo, la
escuela la pisó en contadas ocasiones. De hecho, en más de una entrevista
confesó que aprendió a leer y a escribir casi por cuenta propia "a fuerza de
fijarme todos los días en los anuncios de los autobuses y en las carteleras de
los cines". A José Luis Cantero no le gustaba el colegio, prefería imitar a su
idolatrado Rafael Farina, del que obtuvo su nombre artístico, porque la gente
decía que era prácticamente una copia del desaparecido cantante de Salamanca,
aunque en miniatura. Era sólo un niño que aprendía las coplas que sonaban por
la radio. Trabajó de jardinero y durante ocho años condujo un taxi, y ahorro
el dinero suficiente para, con la ayuda y el acompañamiento del pianista
Felipe Campuzano, grabar sus primeros discos, que él mismo vendía en el
popular mercadillo del Rastro madrileño, al tiempo que participaba en
concursos radiofónicos y en verbenas populares. Su primer salario como
cantante lo consiguió a finales de los 60, cuando fue requerido para sustituir
al mítico Pepe Blanco en una actuación en Pozo blanco (Córdoba). Más tarde,
Antonio Molina lo contrató para una gira de dos meses. El éxito no llegó de la
noche a la mañana, pero el Fary nunca perdió las esperanzas y siguió adelante
con una carrera en la que muy pocos mostraron la más mínima confianza. La
copla vivía en los 70 uno de los peores momentos, por eso tuvo que esperar
hasta la década siguiente, ya de la mano de la multinacional Ariola, para
conocer el triunfo en el más amplio sentido de la palabra. Así, con canciones
firmadas por Juan Bautista, Alejandro Cintas y por él mismo, El Fary llegó a
lo más alto de las listas de éxitos, contando con productores decididamente
pop (Manuel Gas, Eddy Guerin y José Luis de Carlos) que modernizaron y
refinaron su estilo. Paloma que pierde el vuelo, Amor secreto, El bichito del
amor, el pasodoble Antoñete y, sobre todo El toro guapo convirtieron al
cantante en un ídolo. En los últimos años, la figura de El Fary, que desde
entonces ha sabido mantenerse en un primer plano e incluso ha contado con su
propia serie de televisión, fue reivindicada por el cineasta Santiago Segura,
quien le hizo grabar Apatrullando la ciudad, el tema principal de la
taquillera película, Torrente, el brazo tonto de la ley.
Como todos sabemos uno de los mayores
fans de El Fary es nuestro amigo Santiago Segura, de hecho en sus dos
películas mas famosas y taquilleras (Torrente, y Torrente 2) menciona al
Fary, incluso el Fary colaboró con Santiago en una de las canciones más
famosas de este "Apatrullando la ciudad" cediendo su voz para cantar esta
gran canción.
Aquí
tenemos algunas imágenes de El Fary en acción: